Gabo y punto.

Mi egabriel-garcia-marquez-4scritor predilecto, máximo exponente del Realismo mágico, Gabo. Catapultó al magnífico las historias de su vida y “puso de moda la felicidad” en tiempos de necesidad humana. Él quería escribir las cosas como las contaba su abuela. Llevó la magia de un mundo real a los ojos maduros, ojos que habían perdido la inocencia  que él pregonaba en Cien años de soledad; contó el amor carnal en sus diferentes facetas. Afirmó, delineó, presentó, desbarató, ensalzó y embelleció la naturaleza del ser humano. Con suavidad y dulzura, enterneció los corazones y llegó al recoveco más íntimo de este cuerpo. Siempre elocuente, siempre mesurado, siempre preciso, siempre amoroso, siempre sabio. Gabo terminó sus días como los empezó: con la ingenuidad de un niño conmovido y maravillado del mundo. Él se refugió en las letras para buscar un escaparate a la injusta muerte que detestaba, y milagrosamente lo encontró. Gabo sigue viviendo aquí, allá y en todas partes, porque las páginas y la memoria de todas las estirpes de la humanidad lo mantendrán presente para toda la eternidad.

“La única arma que he disparado en mi vida ha sido mi máquina de escribir” Gabriel García Márquez.

Estas líneas cortas son el sentimiento provocado al ver el documental “Gabo: la magia de lo real”.

 

Daisy P.

 

C’est…

C’est un photo, c’est moi, c’est un cœur, c’est un rêve, c’est l’amour, c’est le soleil, c’est le ciel, c’est l’enfer, c’est un baiser, c’est la danse, c’est une chanson, c’est la nuit, c’est un salut, c’est un adieu, c’est la vie, c’est toi, ce sont nous.

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